Sin duda, no se puede imaginar la cultura latina sin pensar en la religión. La cultura y la fe de los latinos están sumamente conectadas y juntas llevan una abundante riqueza para la comunidad entera. Específicamente, los latinos han ofrecido su gran diversidad a la Iglesia Católica desde el principio y continúan ofreciéndola todavía. Aquí en la Iglesia, encontramos los tesoros de la comunidad y la familia, la tradición de la fiesta, y la devoción.

Según los latinos católicos, el ochenta y cinco por ciento dice que su fe es un factor importante diariamente (Georgetown).A través de las tradiciones, las historias, los ritos, las expresiones, y los símbolos, la presencia de los latinos en la Iglesia Católica de los Estados Unidos la transforma (Sosa 73; Matovina 10). En todo el país, los latinos representan casi setenta y uno por ciento del crecimiento de la población católica desde 1960 (Ospino, Catholic News Service). Ya se puede notar su presencia aquí en Minneapolis tomando por ejemplo de la Iglesia de San Esteban. Durante los últimos cuatro años, los miembros latinos han crecido de ciento cincuenta a mil personas (French). Aunque otras denominaciones cristianas también crecen y tienen fe, la preservación de la cultura y la identidad latina siempre regresa a los valores que empezaron con la fe católica (Díaz-Stevens 172). Por estos factores, la Iglesia Católica en los Estados Unidos observa con atención cómo sus miembros latinos son testigos de la fe. Su presencia es un don que no será reemplazado ni ahora ni en el futuro. Está aquí para quedarse. 

La religión es una fuente de esperanza e identidad de donde viene la conexión cultural y organización social. La práctica de la religión ofrece a la sociedad significado y orden moral (Díaz-Stevens 170). Adicionalmente, la comunidad latina trae un espíritu de fiesta. La Iglesia Católica en los Estados Unidos y Minnesota en particular necesita incorporar este espíritu de la cultura latina, que tiene una tradición de familia y una gran riqueza cultural en sus celebraciones religiosas. Dentro de la familia latina se puede observar que los valores de la fe se acrecentan y se celebran con un enfoque específico en la dignidad de la persona como respeto a la vida y a los muertos (Ramírez 121-122). Por ejemplo, esto es evidente en la celebración del Día de los Muertos. Como resultado, la familia interna nutre a la familia de la Iglesia, y juntas, extienden los brazos a la comunidad más grande que los rodea. La fiesta y la expresión a través de la música, el baile, y la emoción comparten la perspectiva de la cultura latina. Por tanto, las tradiciones y los ritos dentro de la comunidad latina crean una “lengua de la fe” que va por encima de cualquier diferencia de la lengua o la cultura (Ramírez 74). Adicionalmente, otro tesoro de la fe surge por la alegría transmitida en las fiestas religiosas – la devoción.  

Ninguna persona se escapa del sufrimiento, eso sí. Pero, jamás se debe olvidar que, aunque existan los sufrimientos de pobreza, estatus inmigratorio, discriminación, y otros, estas dificultades nuncasubvaloran la cultura latina. La celebración de la familia y la comunidad van de la mano con la devoción y el amor que ellos reflejan para Nuestra Señora de Guadalupe que asimismo lleva la expresión altísima de la fe latina. Esto no es solamente una expresión religiosa. La devoción se extiende hacia todos los lados de la vida. La Virgen de Guadalupe apareció como un símbolo de la paz. Ella es como un puente entre la gente de culturas diferentes en el medio del dolor, la muerte, y la tristeza (Ramírez 143). Más que esto, su imagen mestiza y su mensaje proveen los ejemplos más hermosos para la iglesia sobre la inculturación del evangelio (Ramírez 145). Marta Pereira Vindas, una mujer latina que trabaja para la Universidad de San Tomás como directora de la Oficina de la Espiritualidad y como una instructora para el Diplomado en Ministerio Laico para los latinos en la comunidad,describe la inculturación como la relación entre lafe y la cultura, donde existen “un diálogo abierto, cuya meta es el enriquecimiento tanto de la cultura como de la tradición de la fe” (Pereira Vindas,mipereira@stthomas.edu).En vez de separar por diferencias raciales, culturales, o económicas, la Virgen de Guadalupe nos muestra que todos somos una familia, que se centra en un espíritu vivo y que dura en solidaridad (Ramírez 149).

La iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe en St. Paul muestra la inculturación de la fe y las tradiciones de las culturas en la área. La tradición romana de la Iglesia Católica se ve con la altar y la tradición latina se ve con la ofrenda para la Virgen de Guadalupe. Esto ejemplo muestra que cuando se incorpora los elementos de todas las culturas presentes cerca la iglesia, les enriquecen la alabanza para toda la gente. (La foto tomada por Katy Shimp, 7 de abril de 2021) 

En conclusión, las riquezas creadas por la fe católica son enfatizadas en la expresión latina, incluyendo las tradiciones de la familia, las fiestas religiosas, y la devoción. Son sumamente conectadas y son dones puros para cada persona en cualquier lugar. El estrecho vínculo entre la cultura y la fe de los latinos llevan a todos estos tesoros grandes. ¡Le agradecemos a usted!

The Riches of the Latino Faith

Without a doubt, one cannot imagine the Latino culture without thinking of religion. Latino culture and faith are intimately connected and bring an abundant richness to the whole community. Specifically, Latinos have offered their great diversity to the Catholic Church since the beginning and continue to do so today. Here in the Church, we find the treasures of community and family, the tradition of fiesta, and devotion. 

According to Latino Catholics, eighty-five percent say that their faith is an important factor of their daily lives (Georgetown). Through the many traditions, stories, rituals, expressions, and symbols, the Latino presence is transforming the Catholic Church in the United States (Sosa 73; Matovina 10). Throughout the country, Latinos represent about seventy-one percent of the Catholic population growth since 1960 (Ospino, Catholic News Service). You can already see it here in Minneapolis, for example, at St. Stephen’s Catholic Church. In the past four years, the Latino members have grown from one hundred and fifty to almost one thousand people. Although other Christian denominations have also grown and have faith, the preservation of the Latino culture and identity always returns to the values that began with the Catholic faith (Díaz-Stevens 172). For these reasons, the Catholic Church in the United States attentively notes how the Latino members are witnesses of faith. Their presence is a gift that cannot be replaced neither now nor in the future. It is here to stay. 

            Religion is a source of hope and identity, that connects culture and social organization. The practice of religion offers society meaning and moral order (Díaz-Stevens 170). Additionally, the Latino community brings a spirit of fiesta. The Catholic Church in the United States and Minnesota in particular needs to incorporate the spirit of the Latino culture, with its tradition of family and great cultural richness in religious celebrations. Within the Latino family, you can see that the values of faith are increased and celebrated, focused specifically on the dignity of the person in respect for life and for death (Ramírez 121-122). For example, this is evident in the celebrations for El Día de los Muertos. As a result, the internal family nurtures the family of the Church, and together, they reach out to the greater community around them. Fiesta and expression through music, dance, and emotion share the perspective of Latino culture. Thus, these traditions and rituals within the Latino community create a “language of faith” that goes beyond any differences in language or culture. Additionally, another treasure of faith arises through the joy transmitted in the religious fiestas – devotion.             

            No person can escape suffering, this is true. Yet, you must never forget that although great sufferings of poverty, immigration statues, discrimination, and other difficulties exist, these difficulties neverundervalue the Latino culture. The celebration of family and community goes hand-in-hand with the devotion and love they express for Our Lady of Guadalupe, which also brings about the highest expression of Latino faith. It is not only about religion. This devotion extends to all parts of life. The Virgin of Guadalupe appeared as a symbol of peace. She is like the bridge between people of different cultures who are in the midst of pain, death, and sorrow (Ramírez 143). Even more, her image mestiza and message provide beautiful examples for the Church about the enculturation of the Gospel (145). Marta Pereira Vindas, a Latino woman who works for the University of St. Thomas as the director for the Office of Spirituality and as an instructor for the Certificate of Lay Ministry for Latinos in the community, describes enculturation as the relationship between faith and culture, where there exists “an open dialogue, whose goal is the enrichment of both culture and the tradition of faith” (Pereira Vindas, mipereira@stthomas.edu). Instead of being separated by racial, cultural, or economic differences, the Virgin of Guadalupe shows us that we are all one family, centered on a living spirit which endures in solidarity (Ramírez 149). 

Our Lady of Guadalupe Church in St. Paul shows the enculturation of faith and the traditions of the cultures in the area. The Roman Tradition of the Church is seen in the set-up of the altar and the Latino tradition is seen in the ofrenda for the Virgin of Guadalupe. This example shows that when the elements of the surrounding cultures are incorporated into the local church, they enrich worship for everyone. (Photo taken by Katy Shimp, April 7, 2021). 

In conclusion, the riches created within the Catholic faith are emphasized by the Latino expression, including the traditions of family, religious fiestas, and devotion. They are intimately connected and pure gifts for every person, anywhere. The close link between Latino culture and faith brings to everyone these great treasures. We can only say thank you!

La Bibliografía / Bibliography

Díaz Stevens, Ana María. “The Hispanic Challenge to U.S. Catholicism: Colonialism, Migration, and Religious Adaptation.” El Cuerpo De Cristo: the Hispanic Presence in the U.S. Catholic Church, edited by Peter Casarella and Raúl Gómez, Crossroad Herder, 1998, pp. 170–173.

French, Rose. “Latinos Give Minneapolis Catholic Church New Life.” Star Tribune, Star Tribune, 31 Mar. 2013, http://www.startribune.com/latinos-give-minneapolis-catholic-church-new-life/200745431/.

Georgetown University, Hispanic Catholic Fact Sheet, CARA, cara.georgetown.edu/staff/webpages/Hispanic%20Catholic%20Fact%20Sheet.pdf. 

Matovina, Timothy, and Boston College. “10 Things to Know about Hispanic Catholics.” The Church in the 21st Century, 2016, pp. 8–9, http://www.bc.edu/content/dam/files/top/church21/pdf/BC-Share/C21 SPRING 2016 Resources_ The Treasure of Hispanic Catholicism.pdf. 

Pereira Vindas, Marta. La Iglesia Hispana en los Estados Unidos: Contexto y Retos para el Ministerio Hispano, December 2020, Clase 13 el contexto hispano en USA.pptx. PowerPoint Presentation, p. 15. 

Ramírez Ricardo. Power from the Margins: The Emergence of the Latino in the Church and in Society. Orbis Books, 2016. 

Service, Catholic News. “Hosffman Ospino: 30 Million U.S. Hispanic Catholics Here and Now.” The Central Minnesota Catholic, 23 Nov. 2019, thecentralminnesotacatholic.org/hosffman-ospino-30-million-u-s-hispanic-catholics-here-and-now

Sosa, Juana J. “Hispanic Liturgy and Popular Religiosity: A Reflection.” El Cuerpo De Cristo: the Hispanic Presence in the U.S. Catholic Church, edited by Peter Casarella and Raúl Gómez, Crossroad Herder, 1998, pp. 69-77. 

Gracias a Juan Ordonez, quien revisó este ensayo.